Hace días platicaba con alguien un tema que siempre me he cuestionado..
La semana pasada fui a buscar un libro, pero no lo encontré.. asi que me perdí en el estante y decidi adquirir otro que de verdad me "llenó el ojo"
Libro que ya había intentado comprar otras veces pero por una cosa u otra no lo hacía... Total, uno no se compra libros a diario; tomé mi nueva adquisición, me dirigi a la caja, (en donde ya se encontraban unas señoras discutiendo con la cajera por que dicho detergente marcado en oferta, se los estaban cobrando a precio normal..) el punto es que al llegar, la cajera me dijo que me cobraría mientras les resolvían el problema del detergente; en eso una de las señoras muy emocionada me dice en voz alta: ¡Muy buen libro eh!
y yo sin saber que responderle solo sonreí y dije ¿si?
salí de la tienda y esa misma noche empecé a leerlo, llevandome la sorpresa de mi vida.. pues este libro me ha caído como anillo al dedo!... decidí marcar algunas partes que me parecieron muy buenas, otras con las que me identifico, y otras simplemente por que me llamó la atención de lo que dice...
El libro es "El Zahir" de Paulo Coelho
y haciendo referencia al comentario del principio les dejo este fragmento:
"...Puede progresar hasta la mitad, pero no progresará todo lo que pretende. En un momento dado, su vida empieza a declinar, ha llegado hasta la mitad pero no ha llegado hasta el final, está medio contento y medio triste, no es un hombre frustrado, ni un hombre realizado. NO ES FRIO NI CALIENTE, ES USTED TEMPLADO, Y COMO DICE EL EVANGELIO EN ALGUN LIBRO SAGRADO, LAS COSAS TEMPLADAS NO AFECTAN EL PALADAR."
Interesante? deja que leas el Zahir y descubras eso, que una vez tocado o visto, jamás se olvida -y va ocupando nuestro pensamiento hasta llevarnos a la locura. Mi Zahir también tiene un nombre, y su nombre me lo quedo yo...

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